Me parece que la mayor relevancia del texto reside en el hecho de presentarnos a la imagen como una unidad de comunicación (de intriga, de educación, de mandato), me refiero a que la presenta como una manera para tomar el poder, evangelizar o hasta regir los conceptos estéticos de una época.
Enfocándome en lo que abarca el texto sobre la imagen de la Virgen, de cómo ésta se origina y actúa en el medio puedo inferir que buscar una sensibilidad a través de la idolatración (religiosa) es obsoleto, ya que en realidad la imagen no es una representación fiel de un estandarte religioso-cultural-político sino por el contrario es solo una presentación(no representación) del poder de la Iglesia sobre sus creyentes o, sobre los otros miembros del Estado. Una verdadera ambición religiosa, una forma de control (¿llamada la representación de lo invisible?).
Ubicar a un México indígena creyente al que le fue impuesto la veneración de una imagen creada por un pintor, un país que estuvo viviendo y desarrollándose a través de la explotación de una imagen – creada- o –recreada- por mandato de otra persona es una fiel reseña de la era actual, pues a pesar de que el texto abarque sucesos de muchos años atrás no se encuentra lejos de ser nuestra realidad mas cercana..
¿Estamos ante un milagro? No, es sólo el poder de la imagen .
Lucía Álvarez Martínez
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