Si repasamos en torno a la percepción artística de tiempo a tiempo, o de época alguna, notaremos que al mínimo se encuentran un par de posiciones en cuanto a cómo "interpretar " la obra de arte, de quienes pueden sólo tener acceso a ella por tal o cual motivo, etc.
Nunca faltaran aquellos que defiendan que para "introducirse" a la obra es sumamente necesario el acto intelectual, poseer ciertos conocimientos lógicos, etc.
Cierto que no se creará a partir de una estupidez, ya que el artista tiene como fuente de deshago para cualquier emoción, háblese un cuadro, poema, etc., una base o punto de partida que serán la experiencia misma, su momento, es decir cómo se encuentra posicionado en el mundo, aún y cuando ha decidido aislarse de él ya que mediante su obra expresa su oposición, tal vez desde una visión muy subjetiva hasta por un fuerte acontecimiento social que aunque puede que no repercuta sobre él, pretende plasmarlo y mientras perdure, trascenderá dando testimonio de lo que fue para bien o para mal, ese "momento".
Tampoco dejará de aparecer el arte por encargo, el arte para el placer de algunos... No faltará la vanidad (ni la lana) para alimentar el ego y ostentar frente al circulito de los que saben; y ¿en cuanto al artista sometido a crear? Pues tampoco faltará, porque aunque no sea un acto de debilidad, hay y habrá quienes elijan esta manera de hacer arte aún cuando se asqueen de sus propios trabajos y sea esto meramente por fuente económica de sobrevivencia y muy por su lado liberen su verdadera necesidad; también estará el que goza de ello, quien no pretende pensar ni sentir más allá de lo que se le ha dicho, no por ello ambos faltos de técnica y talento. Finalmente son opciones de dónde y cómo se quiere estar, conscientes del riesgo que implica la aventura en busca de nuestra independencia. Lo cual con el paso del tiempo se incrementará más y más ese deseo y necesidad de autonomía.
Podría ser mucho pedir que toda persona historize la obra financiada, porque obviamente dependerán mucho los conocimientos del espectador, como se ha dicho, más a aquellos desamparados culturalmente y que no por ello su opinión o sentimiento valga menos, sólo es diferente y lejana y sí, tal vez es de alguna manera una crítica pura porque no ha tenido el acceso de conocer otras cosas, sin embargo el hecho de que vivan esta experiencia (por llamarla) ingenua con la obra no la hace precisamente "bonita". Muchas veces sólo se crea confusión y repulsión al tipo de arte planteado, pero esto recae a la manera en que se le acerca al individuo mediante la educación.
Podría decir que parte del objetivo en el arte (uno de esos tantos objetivos que se le han añadido) es fungir como medio de comunicación, un acto en el que el autor desee traducir a los demás no sólo una visión, sentimiento universal, etc., sino una opción de avance, mejora, progreso, etc., aunque se oye ya un tanto utópico, pero se es posible crear un vínculo con el espectador, porque el arte es capaz de tocar las fibras más profundas del ser humano, no sólo mediante intensos sentimientos, también por aquello proveniente de la capacidad intelectual. Por eso el artista entre en su libertad hallará el crear siempre a partir de su interior sensible (cosa inherente) muchas veces con carentes partículas de razonamiento en su obra, otras con buenos fundamentos lógicos.
Por tanto no pienso que el nacer de una obra deba estar sujeto estrictamente al sentimiento o a su contraparte.
Lizeth G.Zárate.
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