miércoles, 18 de agosto de 2010

Las Reglas del Arte



Naomi Morales

 El análisis que presenta sobre la dinámica que predomina en una etapa y en un lugar preciso, en donde el arte es manipulado, es comprado y configurado de acuerdo a una serie de hábitos sociales, me parece de lo más interesante. Eso, el arte, como correspondencia de los hábitos sociales de la época actual y más que un reflejo de sociedades enteras, ese círculo que ocurre miles de veces; a la vez que un artista produce arte y lo publica ante un número indefinido de personas, sea este muy significativo para una sociedad o no, se convierte en una ficha de la línea del dominó a grande o pequeña escala, la pieza es irremediablemente incluida en esa dinámica, ¿cuál es la dinámica del mundo actual?¿qué moldea y rige mayormente nuestra actividad visual?, dando por sentado el mercantilismo ya existente, asumiéndonos como parte del ente que absorbe información grafica todos los días, misma que se convierte en un acervo inconsciente de imágenes mentales, que brotan en algún momento, además de eso, ¿cómo se podría desmenuzar tal maraña de cosas que se estorban y se soportan unas a otras?


Yo estaría interesada en eso precisamente, conocer el juego en el que me desenvuelvo, las capacidades y deficiencias que contenemos como sociedad, y, sin buscar corresponderlo, comprenderlo.


En cuanto a la experiencia estética actual, concuerdo en que es imposible homologar los factores, tanto de la parte que emite, como de la que recibe, que no están ahí estáticas, sino que interactúan y comparten fuentes.


Creo también, que a todos nos inunda (por no decir, asfixia) una cantidad insólita de información y de imágenes a las que estamos expuestos ineludiblemente, que rige de una forma casi imperceptible, las nociones del arte contemporáneo, por más libre que pretenda ser, un análisis o una obra, estamos todos inmersos, y esto nos concierne, porque es un hábito de la existencia actual.


Al final, me quedo con esta ecuación básica, como para iniciar un debate:


“ el habitus solicita, interroga, hace hablar al objeto, que, por su parte, parece solicitar, llamar, provocar al habitus; los conocimientos, los recuerdos o las imágenes que acaban fundiéndose con las propiedades directamente percibidas sólo pueden surgir evidentemente porque, para un habitus predispuesto, parecen mágicamente invocados por esas propiedades; Es ahí donde se efectúa la conexión inconsciente y el poseedor de tal habitus, se queda, observa, le da su entera atención, a tal objeto.”


1 comentario:

  1. te refieres a una identificación del individuo de habitùs similar al de la pieza con esta? ¿puede un individuo quedar atrapado por una pieza que aún sin el saberlo, hubiera surgido de un modo similar al individuo y su identidad?

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