LA VENTANA DEL ALMA
Por
Daniela Boueche
Habla de que es posible ver más allá de lo que se puede ver con los ojos, los personajes comparten algo, algún tipo de discapacidad visual, pero esto no les ha sido impedimento para llegar a ocupar un lugar destacado dentro de la sociedad.
Pienso que el comentario del músico es de lo más acertado, éste citó: “nunca sentí la falta de visión porque no sé cómo ven los otros. De hecho pienso que muchas veces los ojos afectan la visión interior”. Entiendo esto como la autenticidad (por así decirlo) del ojo humano, mi manera de ver jamás será la misma que la de otro individuo, incluso si ambos nos encontramos viendo el mismo objeto desde un mismo ángulo (siendo esto una suposición ya que sabemos que es imposible), su visión más que la visualidad no podrá ser idéntica a la mía, independientemente de nuestro capital simbólico o bagaje cultural, quizá yo tenga algún tipo de impedimento visual que el no comparte, nlo cual ya crea una manera distinta de ver, de percibir, y a su vez, de comprender. Y en caso completamente contrario, si es que nuestra graduación visual fuese exactamente idéntica, me sería imposible saber si estamos viendo exactamente de la misma forma, los mismos colores y tonalidades, volúmenes, por el simple hecho de que cada cabeza es un mundo, cada individuo un universo, yo jamás e observado con sus ojos ni esa persona con los míos, así que jamás podremos saberlo.
Respecto a éste comentario del músico, estoy de acuerdo con la parte en que dice que los ojos afectan nuestra “visión interior”, si los recién nacidos tuvieran la capacidad de dibujar, que ya el hecho de decir la palabra “dibujar” creo que implica ya un aprendizaje, si tu le embarras de pintura las manos a un bebé plasmará algo, pero no sabemos si lo hacen conscientemente, pero en caso de que fuera así, sus trazos o dibujos, serían más “puros”, más instantáneos, algo así como un reflejo directo del alma, del interior mismo del ser, pienso que si no se nos obligara durante tantos años a adquirir siempre conocimientos nuevos y coleccionarlos, podríamos ser seres más naturales, más auténticos y originales, por que ninguna idea sería igual a la de otra persona por que no tendríamos una base para ésta.
Como ya hemos visto durante tantos y tantos textos, el sentido de la vista puede engañarnos, no necesitamos de éste para comprender el mundo, es como el caso del fotografo invidente, puede tomar fotografías guiándose por el tacto, el oído o simplememente su instinto, es solo una manera distinta de “percibir”.

