jueves, 2 de septiembre de 2010

...de la Imagen Barroca.

Como se cuenta en la redacción, la encomienda que mantendría Montúfar sería la de imponer o aplicar la legistación católica, el evangelizar al pueblo de México; aquí he de suponer que como Montúfar había ya pasado una experiencia de implantación religiosa con los moriscos, tendría entonces cierta idea de lo que sería llegar y aplicar esta misma tarea; lo cual logró mediante la imagen de la Virgen de Guadalupe; acontecimiento que ha trascendido de una manera muy fuerte hasta estos días y ¿por qué? Pues las imágenes no son solo trozos de papel, tela, etc., objetos plasmados de colorido y contenido banal, creo que mantienen un objetivo y en la mayoría de los casos consiguen tal propósito; pudiéndo mencionar desde el hecho de convencer para consumir tal o cual producto hasta aglomerar y mantener un séquito destinado al culto de tal o cual divinidad, como el caso de la virgen de Guadalupe; culto que a mi parecer es absurdo que se mantenga que la tradición guadalupana es meramente mexicana,  pero ¿de dónde? No fue Móntufar quien implantó esta imagen y no con fines beneficiables para el pueblo mexicano sino para envolver entre palabrería una adoración que no haría mas que esclavizar, (y creo que de una manera más espiritual), a los indígenas; aún y cuando éstos creían ya en su propia virgen. Pero asi es el ser humano, necesitado de seres divinizados para obtener al menos un mínimo de sentido en la vida, de creer que alguien nos salvará y perdonará los errores que seguimos,con ironía, cometiendo despreoucapadamente. Sin embargo las imagenes estarán siempre ahí, siendo parte de nuesta vida cotidiana, mas no por ello obligados a creer en su realidad.

Lizeth G.Zárate.

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